Hoy toca una receta sencilla donde las haya. Y rápida, que en esta semana no he tenido de subir ni una sola entrada al blog. Por eso esta receta va perfecta para un momento de estrés: se hace casi sin esfuerzo, no tienes que tener demasiado ingredientes en el frigorífico y además es comida sana. ¿Qué más se puede pedir para estos días en que ya hace calor y llegas a casa sin ganas de pensar en qué comer o qué cenar?
Se trata de una especie de pizza con masa de hojaldre, lo que hace que cambie un poco el sabor y la textura con respecto a las pizzas tradicionales. Además, en este caso, le añadí tomate rallado y eneldo para la base y por encima un poco de calabacín crudo y queso mozzarela. Si lo preferís, el calabacín podéis partirlo en láminas y hacerlas ligeramente a la plancha, pero a mi particularmente el calabacín crudo me gusta bastante (lo tomo en ensaladas muy a menudo), por lo que lo encontré perfecto al echarlo tal cual.