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16 de mayo de 2014

Pizza de hojaldre de calabacín.


Hoy toca una receta sencilla donde las haya. Y rápida, que en esta semana no he tenido de subir ni una sola entrada al blog. Por eso esta receta va perfecta para un momento de estrés: se hace casi sin esfuerzo, no tienes que tener demasiado ingredientes en el frigorífico y además es comida sana. ¿Qué más se puede pedir para estos días en que ya hace calor y llegas a casa sin ganas de pensar en qué comer o qué cenar?



Se trata de una especie de pizza con masa de hojaldre, lo que hace que cambie un poco el sabor y la textura con respecto a las pizzas tradicionales. Además, en este caso, le añadí tomate rallado y eneldo para la base y por encima un poco de calabacín crudo y queso mozzarela. Si lo preferís, el calabacín podéis partirlo en láminas y hacerlas ligeramente a la plancha, pero a mi particularmente el calabacín crudo me gusta bastante (lo tomo en ensaladas muy a menudo), por lo que lo encontré perfecto al echarlo tal cual. 

5 de mayo de 2014

Tarta de verduras




Hoy os presento esta tarta de verduras, perfecta para estos días de calor. Esta llena de colorido y se puede comer perfectamente caliente o templada a temperatura ambiente, así que se puede dejar hecha con un poco de antelación y además se evita a que nos de más calor en estos días, en  los que el calor empieza ya a hacer acto de presencia con mucha fuerza. A mi me resulta super refrescante y apetitosa con esa forma en espiral :-)

15 de abril de 2014

Pastel de hojas de remolacha


Me gusta mucho utilizar la remolacha en la cocina. Quizá por el sur no sea tan frecuente, pero en muchos de los platos de Europa del Este, donde hice mi Erasmus, la remolacha es un ingrediente que se utiliza bastante en la cocina, como buena prueba da la receta de Borsch frío lituano que ya subí al blog. Pero siempre, cuando utilizaba la remolacha, tiraba las hojas y me daba muuuucha pena. Con lo bonitas que son... esa combinación de color rojo y verde que da un toque espectacular y que está diciendo cómeme...


16 de marzo de 2014

Quiché de corazones de alcachofa


Me encantan los corazones de alcachofa en conserva. Me gustan mucho más que las alcachofas al natural así que hacer esta quiché era solo cuestión de tiempo. He hecho quichés de muchos tipos distintos, que poco a poco iré subiendo al blog, pero esta está especialmente buena y no resulta demasiado pesada. Influye también que normalmente las quichés se hacen con nata, de tal forma que al final sale una receta demasiado pesada que te empacha enseguida. En este caso prescindimos de la nata y la sustituimos por leche de avena, que le da un sabor especial. Y también opté por sustituir el queso por un queso vegano que compré en Vegali, la tienda vegana de Murcia, tipo emmental, con el que no se pierde mucho sabor pero que lo convierte en una receta aún más ligera. Espero que os guste y os anime a sumaros al mes sin carne que se celebra este marzo. 


19 de febrero de 2014

Pizza de polenta y pesto verde.


La polenta ha sido para nosotros todo un descubrimiento. Es suna especie de sémola, que s epuede sacar de muchos cereales pero que en la actualidad está basada en el trigo. Los romanos ya la comían en su variante de trigo, pero desde que llegó al Viejo Continente el maíz, este fue ganando importancia hasta ser el cereal básico que constituye la polenta. Ya subí al blog una receta con polenta, los palitos mediterráneos de polenta, pero esta vez la he usado como base para una pizza diferente y lo cierto es que está deliciosa. La idea está sacada de "El libro esencial de la comida vegetariana", de la editorial Köneman. Os animo de verdad a probar la polenta, porque como os guste el sabor no vais a saber como es posible que hayáis pasado tanto tiempo sin cocinar con ella. 

INGREDIENTES:

  • Un vaso de polenta.
  • Tres vasos de agua.
  • Dos cucharaditas de margarina de alta calidad.
  • Una cucharadita de aceite de oliva.
  • 4 champiñones.
  • Medio tomate.
  • Sal y pimienta.
  • Queso (o quefu) para espolvorear por encima.
Para pesto:
  • 20 gramos de hojas de albahaca fresca.
  • Tres cucharadas de piñones.
  • Una cucharada de aceite (según la textura que os guste).
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado.

PASO A PASO:

  1. Lo primero de todo es preparar la polenta. Para ello ponemos el agua a calentar, añadimos un poco de sal y cuando rompa a hervir echamos la polenta. Para que no queden grumos es importante echar la polenta poco a poco, como si fuera una lluvia, removiendo mientras vamos echando.
  2. Salpimentar la polenta y remover constantemente. En unos 5- 8 minutos empezará a formarse una pasta, que cada vez costará más de remover. La polenta estará lista cuando se despegue de las paredes del cazo y podamos dejar la cuchara vertical en el medio del cazo si  que se caiga. Entonces apagar el fuego, añadir una cucharadita de margarina y remover hasta que esté todo homogeneizado.
  3. Extender la polenta en el molde en el que vayamos a hacer la pizza y dejar enfriar. 
  4. Precalentar el horno a 200ºC. Cuando la polenta esté totalmente fría, meter en el horno, poniéndole  previamente una cucharadita de aceite de oliva por encima, durante 10 minutos.
  5. Mientras se van terminando los puntos 4 y 5, podemos ir preparando el pesto: lavar las hojas de albahaca frescas, retirando los tallos, y ponerlas en el vaso de la batidora. Añadorlos piñones, el aceite y el queso y batir, hasta que se quede una salsa más o menos densa. Esa salsa es nuestro pesto verde.
  6. Una vez que saquemos la polenta del horno, le ponemos por encima el pesto. Lavamos y laminamos los champiñones y el tomate y lo ponemos por encima. Espolvoreamos por encima el queso y lo metemos al horno, que aún debería estar caliente, y lo dejamos a 180ºC hasta que los champiñones estén hechos; en nuestro caso fueron unos 15-20 minutos.
Este es el aspecto que tiene la pizza antes de meterla en el horno:


Ya nos daban ganas de comérnosla pero nos aguantamos hasta el final del proceso. Espero que os guste tanto como a nosotros :-)


15 de diciembre de 2013

Empanadilla universitaria



Lo sabes. Te sientas a estudiar, delante de ese montón de apuntes, y lo sabes. Sabes que vas a acabar pillando una buena empanadilla universitaria. Y no paras hasta que la consigues. Lo malo es que luego, cuando acabas los años universitarios, te das cuenta de que este tipo de empanadilla es autóctona de la universidad. Desconocemos los motivos pero así es: las empanadillas con ensaladilla son un tesoro de las cantinas universitarias. Pero eso se acabó. Aquí está la receta de esta combinación explosiva, que una vez la pruebes estarás deseando repetir. 

INGREDIENTES:


Para el relleno:
  • Ensaladilla rusa. Puedes ver la receta aquí.
  • Medio pimiento verde.
  • Medio pimiento rojo
  • Medio calabacín.
  • 1 cebolla tierna.
  • 3 tomates.
  • Sal y un poco de azúcar.
Para la masa:
  • Una cucharadita de levadura.
  • 275 gramos de harina, más un poco para enharinar la superficie donde la estiremos.
  • Medio vaso de agua.
  • Medio vaso de aceite.
  • Huevo para pintarlas un poco por encima.

PASO A PASO:


  • Lo primero que debes hacer es tener hecha una ensaladilla. No es necesario que sea una entera, lo que te haya sobrado de otra vez te servirá. Para ver un ejemplo de como prepararla, puedes consultar mi receta de ensaladilla.
  • A continuación prepara la masa. En un recipiente, mezcla el aceite, el agua y la harina y amasa. Cuando la tengas lista, déjala reposar durante una hora aproximadamente, cubierta por un paño y en un sitio donde no haga mucho frío. 
  • Mientras la dejas reposar, prepara el pisto. Para ello, lava y parte en trozos pequeños los dos pimientos. Pela el calabacín y pártelo también en trozos pequeños. Haz lo mismo con la cebolla.
  • Echa aceite en una sartén y cuando esté caliente echa todo lo que has partido anteriormente. Remueve hasta que el pimiento pierda un poco de color. Mientras tanto, puedes rallar los tomates.
  • Cuando el pimiento haya perdido un poco de color y la cebolla comience a estar transparente, añade el tomate y remueve. Échale un poco de azúcar para corregir la acidez del tomate y deja que poco a poco el tomate se fría y se consuma el jugo. Debe quedar tal que así:
  • Para cuando tengas esto listo, la masa ya habrá reposado lo suficiente. Enciende el horno y ponlo a calentar a 180ºC.
  • Enharina una superficie y estira la masa con un rodillo, hasta que quede bastante fina. Entonces, pon un plato pequeño encima y corta el contorno, para que se te quede un círculo de masa. Echa encima el pisto, dóblala y chafa los bordes con un tenedor, para que la masa cierre. Retira la masa sobrante de hacer el círculo y haz una bola. Vuelve a estirarla para repetir el proceso anterior y hacer más empanadillas hasta que aproveches toda la masa.
  • Una vez que tienes las empanadillas hechas, píntalas con huevo batido y mételas al horno. En principio, con 30 minutos tienes que tener suficiente, pero revisa de vez en cuando hasta que se doren (no se deciros tiempo exacto, mi horno es peculiar y tarda más de lo debido, así que cuidado no se os quemen o se queden crudas). Tienen que quedar más o menos así:
  • Para tener tu empanadilla universitaria, ya sólo te queda hacer un corte por arriba, dejando un trozo a modo de "tapadera", rellenar con ensaladilla y volver a tapar. Y a desconectar. O a recordar viejos tiempos... 


16 de noviembre de 2013

Pizza de verduras




Esto es un clásico. Tienes gana de pizza. Pero de pizza hecha en casa. Y te pones a hacerla, pero no contabas con que hay un vegetariano en casa. O tú  mismo eres vegetariano. ¿Qué haces? Pues una maravillosa y buenísma pizza de verduras. Hay muchísimas variantes, casi tantas como casas. Pero yo te pongo esta porque nos la cenamos anoche y porque estaba buenísima. La masa la compramos hecha pero más adelante incluiré un post sobre como hacer masa de pizza.. Ahí va la receta:

INGREDIENTES


-Masa de pizza (nosotros utilizamos de la casa Bonduelle, una que es especialmente fina).
-5 alcachofas de bote, partidas por la mitad.
-Unas rodajas de queso de cabra.
-Unos tacos de queso fresco.
-Unas tiras de pimiento rojo.
-Medio calabacín.
-Orégano.
-Tomate natural de bote.

PASO A PASO:


  1. Triturar el tomate y extenderlo por encima de la masa.
  2. Cortar el calabacín en lonchas muy finas y pasarlo un poco a la plancha, hasta que esté más blando. 
  3. Cortar el pimiento en tiras y pasarlo también por la plancha unos minutos.
  4. Ponerlo todo encima de la pizza.
  5. Echar por encima el queso fresco y el de cabra. 
  6. Espolvorear con el orégano. 
  7. Meter en el horno, siguiendo las instrucciones del fabricante de la masa o bien hasta que se funda un poco el queso. En nuestro caso fueron 17 minutos a 180º más o menos, pero ya depende. 

Y ahora a comeros la pizza. Con un buen vinazo a ser posible. Y si además es delante de un bonsai que pone bonsai mejor :-D



11 de noviembre de 2013

Pastel de verduras crujiente

Este es un pastel de verduras que hacemos normalmente para comer cuando tenemos algo de tiempo. Es muy apetecible cuando apetece algo diferente a los platos de cuchara. En un tamaño un poco más pequeño, se puede hacer también para llevar y así tener algo sano y bueno para hacer un pic-nic otoñal, ahora que el tiempo por estas tierras sigue acompañando.





Ingredientes para tres personas (o dos según lo que comáis)

  • 1 huevo.
  • 2 berenjenas.
  • 6 champiñones medianos.
  • 1 puerro
  • masa de hojaldre o brisa.
  • 2 hojas de pasta filo.
  • dos cucharadas de tomate frito.
  • Sal, aceite de oliva, pimienta y comino.

PASO A PASO

Meter la masa de hojaldre en el molde, pinchada para que no suba o bien con algo de peso encima y dejar en el horno a 210º durante 30 minutos aproximadamente o hasta que empiece a coger el color dorado.


Poner también un huevo a cocer, durante aproximadamente 10 minutos, para que salga duro.


Partir en trozos pequeños los champiñones, el puerro y la berenjena. Sofreir en una sarten a fuego intermedio hasta que estén hechos y hayan perdido casi todo el agua. A mitad añadir un poco de sal, la pimienta y el comino (de este último añadir muy poco, ya que da mucho sabor y puede derivar demasiado el gusto del plato hacia las especias). 


Cuando la masa esté hecha, sacar y rellenar con los ingredientes. Trocear por encima el huevo duro.


Tapar con las láminas de la pasta filo haciendo pliegues, para que así la apariencia sea más llamativa. Pintar la pasta filo con un poco de aceite de oliva para que coja color y esté más sabrosa. Meter en el horno unos 5 minutos a 200ºC o hasta que esté dorada. 


Servir y comer (en verde).
¡Bon apetit!